domingo, 26 de febrero de 2012
1.2.1. Aliteración
—¡Toni es tan tonto que tiembla de tirria!
Él estaba en la cama de abajo, por eso de un patadón pudo arrojarme de la litera. Desde entonces, siempre que digo una frase que repite mucho un fonema, sé que es una aliteración.
- MÁS EJEMPLOS -
Mi mamá me mima (Popular)
El perro de San Roque / no tiene rabo / porque Ramón Ramírez / se lo ha cortado. (Popular)
Dando duro a la zambomba, un débil deja vu me delató. (Propio).
domingo, 18 de diciembre de 2011
Pastiche de Metaplasmos
Hace unos años, cuando yo ya había cumplido los dieciocho años y necesitaba ver mundo, abandonaron a alguien más en mi gasolinera. Más bien, a algo: una pierna amputada, con un aspecto deplorable, como si toda ella fuera esguinces. El corazón me latía muy fuerte por la impresión: sístole, diástole, sístole, diástole... Mi padre lo interpretó esta aparición como una señal divina. Agarró la pierna y la colgó del techo del cuarto del fondo, donde la dejó curándose durante un año y medio. Su familia era de raíces judías, no compraba cerdo nunca; pero cuando se le aparecía delante de las narices la oportunidad de comer jamón serrano gratis, lo tomaba como una invitación del Señor y aceptaba el presente.
Sin embargo, esta paleta se curó del modo que él no esperaba. Se curó para bien. Ahora se veía como una pierna completamente sana, sin esguinces. Incluso dentro de lo que cabía, sexy. Se lo dije a mi padre, que descolgó la pierna y le empezó a dar alpiste por si le crecía una mujer entera con quien casarse. Hasta le dio un nombre. A partir de ahí la pierna se restableció del todo. Nos la llevamos a nuestra pequeña finca, a un par de kilómetros en medio del campo. Queríamos verla desentumecerse, empezar a correr espacios más amplios. Hacía carreras con ella, y enseguida me consiguió adelantar a la pata coja.
Mi padre se tomó un día libre. Debía recibir a una persona cuyos servicios había requerido. A través de la bruma de la mañana apareció un tipo de unos treinta años, cuya expresión transmitía sin embargo mayor edad. Vestía de traje, corbata y sombrero. Su cabello negro era lacio, pero a la vez de puntas graciosamente levantadas. Vamos, que era tan metrosexual que echaba para atrás. Le abrimos la verja y saludó quitándose el sombrero. Tenía dos lunares en la frente.
—Soy Diéresis.
Entramos en casa. Alrededor de dos cafés y un té verde, hablamos de la pierna:
—Llevo buscándola mucho tiempo —dijo Diéresis—. Como saben, hace ya unos veinte años, mi hermana melliza Sinéresis quedó atrapada en un limbo entre este mundo y el Mundo de los Muertos.
—¿Esta es la pierna de su hermana? —preguntó mi padre.
—No estoy seguro. Según mi teoría, después del último hechizo que logré formular, mi hermana habría empezado a materializarse de nuevo en este plano de la realidad. Por eso le pedí vernos hoy mismo, no puedo esperar por tonterías.
—Comprendo... La verdad, señor Diéresis, no entiendo mucho de lo que está hablando, pero me preocupa que realmente Florinda no sea quien usted cree...
—¿Florinda? —el hombre parecía descolocado.
—La pierna.
—¡Oh! Claro. Claro...
—Puede venir a verla cuando lo necesite. Aunque no siempre voy a poder tomarme el día libre, ¿comprende?
—En tal caso, si no es una inconveniencia —respondió el tipo de los dos puntitos—, me gustaría llevarla conmigo.
Mi padre terminó su café de un trago. Agarró a nuestro invitado por las solapas y lo echó a patadas por encima de la verja.
1.1.13. Metátesis
Del mismo modo, la metátesis (transposición) cambia de sitio los sonidos dentro de la palabra.
En general cuando quiero acordarme de qué es la metátesis, pienso en paletos. No de esos que te caen bien, sino esos que hablan tan mal que no se les entiende nada, y que al ver tus intentos de ser comprensivo, te creen condescendiente y te retiran el saludo. O pienso en mi tía Eugenia. Por suerte, mi tía es también un poco así, de modo que igualmente me acuerdo de los paletos.
Metátesis Sencilla:
Un sonido decide tomar la iniciativa y colocarse en donde antes no estaba. Es como cuando entregas tu corazón a alguien.
integrare > entregar
Metástasis recíproca (ojalá se llamara “ida y vuelta”):
Dos sonidos intercambian el puesto. Como cuando ambos cambian de opinión respecto a la actitud del otro.
animalia > alimaña
Fue por los paletos que el vampiro prerrománico se marchó de la península ibérica. Por si la epéntesis no fuera poco suplicio, se le sumó la metátesis. No pudo soportar a toda esa gente diciendo Argelia en vez de Algeria. Diciendo que el uso correcto era murciélago y no murciégalo, transliteración directa del latín. Se marchó una mañana de diciembre, en la que oyó a una señora decir que iba a preparar cocretas.
1.1.12. Ecthlipsis
La ecthlipsis es la hermana gemela de la sinalefa, pero la echaron de casa por ser negra. También fusiona las sílabas final e inicial de dos palabras, sin embargo la ecthlipsis une consonantes: en la afición de su hermana a las vocales encuentra un conformismo que la exaspera.
- EJEMPLOS -
Frase típica de primaria:
David dio el lazo.
Tras pasar por la ecthlipisazasición (matadme), ha perdido sílabas:
Da(vid-dio) (el-la)zo.
Y si además su hermana la sinalefa viene a pasar el fin de semana, la fiesta se anima:
Da(vid-[dio-el]-la)zo.
Y pensar que muchos estudiantes se apuntan a Humanidades porque odian las ecuaciones...
1.1.11. Sinalefa
La sinalefa (¡que dejéis de reiros!) es pronunciar en una sola sílaba la última vocal de una palabra y la primera vocal de la siguiente. Todo para acortar la medida del verso, como con la sinéresis y la elipsis (ya la veremos)
- EJEMPLO -
Sobre el papel, estos versos dadá tienen 33 sílabas:
“Hasta ahora escuché anonadado al partir
tu hermanastra engordando y comiendo espinacas.”
Pero en el mundo sinaléfico, hay apenas 25:
“Has(taa)ho(raes)cu(chea)no-na-da(doal) par-tir
(tuer)ma-nas(traen)gor-dan(doy)co-mien(does)pi-na-cas.”
1.1.10. Sinéresis
Cuentan que es una figura tan rebuscada que ningún ser humano pudo haberla inventado. Probablemente el término surgiera de una reunión espiritista, donde se oyó la ténue queja de un fantasma que murió en el paro:
—Sin ERE... Sí, s...
Lo que pasa es que el empresario que lo dejó en la calle disimuló y dijo que era una nueva figura retórica.
Realmente una sinéresis es como un ERE:
Estás haciendo unos versos y te sobra una sílaba para cuadrar bien la métrica. No te salen las cuentas. Si pasas de revisar todos los versos anteriores (donde seguro que hiciste algo que no debías), puedes elegir un hiato que no te sea imprescindible. Haz desaparecer el timbre de la vocal más débil hasta que tengas un diptongo. Mirándolo en frío, es trampa, pero tu poema puede seguir en pie. Has echado fuera parte de la acentuación que debía haber, pero las cuentas ya te salen.
- EJEMPLO -
Diálogo de besugos. Besugos que juegan a conversar con monosílabos:
—¿Pan?
—Sí.
—¿Té?
—Trae.
—¡Eso no es un monosílabo!
—Bueno, pero lo digo como una sinéresis.
—Sí, claro, yo también puedo hacer eso...
—En fin.
—Cae.
—¿Cae?
—Cae. El té. En tu faz.
- EJEMPLO EXTREMISTA -
La princesa que nadie quería:
—¡Me has salvado del mostro, eres mi érue!